jueves, 25 de octubre de 2018

ESTUDIO DE PERSONALIDAD. FUNDAMENTAL EN EL TRATAMIENTO.


Al igual que muchas veces nuestro cuerpo enferma no por culpa de un virus sino porque nuestro sistema inmunológico es deficiente, nuestra psique no enferma por el estrés o eventos difíciles de manejar, sino porque nuestra personalidad no está bien conformada y porque hay una manera de procesar la información desadaptativa.

A lo largo de nuestra vida, vamos desarrollando esquemas mentales que nos sirven para dar sentido e interpretar lo que sucede a nuestro alrededor. Nuestra predisposición genética, el aprendizaje a través de las experiencias o la transmisión de información, entre otras cosas, hacen que vayamos acumulando esquemas mentales. Además, estos esquemas hacen que veamos el mundo, a nosotros mismos y a los demás, de una determinada manera.

No son los hechos o las palabras lo que nos duele, si no la INTERPRETACIÓN que nosotros hacemos de ello.

Todo el mundo tiende a tener un estilo de personalidad. Unos más emocionales, otros más rígidos. Unos más suspicaces, otros más miedosos, etc. El problema no son los rasgos en sí de personalidad, sino cuando esos rasgos son muy marcados e interfieren en mis relaciones sociales, mi trabajo, mi relación con la familia, etc. Es cuando aparece la sintomatología, pudiendo ser ansiedad, depresión, irritabilidad o estallidos de ira.

Cuando convivimos con una personalidad alterada, hay esquemas desadaptativos, y si aparece un evento estresante, aparece la sintomatología. Pero el problema no es el evento estresante, sino mis esquemas mentales. Es decir, la manera en que yo interpreto las cosas, cómo las siento y cómo actúo.

En trastornos de ansiedad o del estado de ánimo, es fundamental hacer un ESTUDIO DE PERSONALIDAD, según la edad del individuo, para asegurarnos que no hay nada subyacente que pueda más adelante provocar recaídas. El estudio de la personalidad, cobra mayor importancia a la hora de realizar un informe pericial para comprender su manera de ver el mundo y su comportamiento.
 
 

 

martes, 3 de julio de 2018

PSICOPATAS EN LA RED. El Ciberestafador.


Desde que en Marzo saltó la noticia de que un hombre llamado Albert Cavallé, apodado “El estafador del amor”, había estafado a más de veinte mujeres, muchas personas se preguntan cómo ha podido hacerlo, y muchas mujeres cómo pueden evitar terminar en las garras un hombre así. Este es, sólo uno de los cientos de casos que hay en la red. Aquí hablaremos del perfil masculino, pero también existen ellas, incluso son más numerosas. Mujeres que seducen a hombres a través de internet y terminan dejándolos en la ruina.

Hombres como Albert Cavallé, conocen a mujeres a través de redes sociales y aplicaciones, coquetean, las enamoran y las estafan económicamente y emocionalmente.

El PROCESO DE ENGAÑO tiene diferentes fases:

Fase 1. Búsqueda de información. Contactan con su víctima, le sacan información sobre su estilo de vida, su nivel adquisitivo, su familia, amigos, trabajo, etc. Buscan sus puntos débiles.

Fase 2. Enamoramiento y Manipulación.
Como  el mejor “Romeo” seducen a sus víctimas, les hacen escuchar lo que ellas quieren escuchar, las manipulan emocionalmente hasta el punto de que ellas se sienten responsables y con la obligación de ayudarle si tiene un problema. Este problema  generalmente será de tipo económico.

Fase 3. Estafa. Consiguen convencer a la víctima para que le preste dinero. Además, lo hacen de tal manera que es la propia víctima quién termina ofreciéndoselo tras la manipulación a la que ha sido sometida. De esta manera, el nunca tendrá que devolvérselo ya que se lo ofreció ella voluntariamente.

Fase 4. Deterioro. La relación termina generalmente cuando él estafador cree que ya no puede sacarle nada más a su víctima. En algunas ocasiones, es alguna víctima la que rompe la relación y se da cuenta de la estafa, pero suele ser pocas veces y suele ser tarde. o sompe la relaciómenos.es, si hay alguna va m nunca tendrer manipulan emocionalmente hasta el punto de que ellas se sienten tr


EL PERFIL DEL ESTAFADOR en la red, suele ser el de una personalidad psicopática. Algunas características serían;
Manipulación, mentira, ausencia de empatía, estilo de vida “parasitario “, encanto superficial, buena presencia y dominio de habilidades sociales y comunicativas.

Cuando hablamos de estilo “parasitario”, nos referimos a que son personas que aunque refieran tener un buen trabajo, la realidad es que viven de la estafa. El “Ciberestafador” suele buscar dinero. Le gusta el lujo, la diversión y la buena vida.

Las personas más vulnerables a este tipo de perfiles son:

Personas con una deteriorada autoestima, que tendencia al aislamiento, con déficit de habilidades sociales o comunicativas,  con relaciones anteriores que han fracasado y con sentimientos de soledad y/o vacío. Por otro lado, también pueden ser personas impulsivas o con problemas de regulación emocional, con gran necesidad de atención y afecto, y enamoradizas.

Algunas pautas para protegerse:

1.   Mantener nuestras cuentas privadas en redes y plataformas y solo aceptar a aquellas personas que conozcamos o que conozcan nuestros amigos.

2.     Bloquear a quien me haya agregado y tenga pocas fotos o contactos.

3.  Observar detenidamente lo que tiene colgado en su muro o sus fotos, puede darte información sobre su personalidad.

     -Algunas señales sospechosas son; Varones que sus contactos son la mayoría mujeres, muchas fotos exhibiendo su lujoso estilo de vida, muchos selfies de sí mismo ya que sería compatible con una personalidad narcisista, pocos contactos o practica de actividades de riesgo, entre otras.

4.     Sospecha de quién no quiera hablar sobre él, su familia, trabajo o contarnos cosas de su día a día.

5.     Si al poco tiempo nos cuentan problemas o nos piden ayuda desconfía, detente y piensa antes de actuar.

Por último, desconfía de los “príncipes azules” , NO hay hombres perfectos.