lunes, 16 de abril de 2018

DETECCIÓN DE LA MENTIRA. Disimulación, Simulación y Sobresimulación.

La mentira es algo inherente al ser humano. Se cree que las personas mentimos una media tres veces al día. Existen tres tipo básicos de mentira.
-Mentira o falseamiento.
-Exageración, cuando se maximiza un hecho real.
-Mentira sutil o encubierta, cuando se trata de ciertas verdades aceptables pero no se dice toda la verdad.

Durante la evaluación psicológica nos podemos encontrar con la posibilidad de que el paciente esté actuando de manera engañosa, mintiendo o exagerando sobre su estado como puede ser; con Impresión Positiva o DISIMULACIÓN y dos tipos de Impresión Negativa; SIMULACIÓN Y SOBRESIMULACIÓN.

Por un lado, hablamos de DISIMULACIÓN, cuando el sujeto intenta dar su mejor versión. Cuando por algún motivo desconocido, en principio, se muestra libre de patología o de los defectos normales de la gente.

Por otro lado en la SIMULACION, el sujeto nos hará creer que tiene algún tipo de patología o problema, sin que realmente exista, mientras que en la SOBRESIMULACIÓN, si existen síntomas pero el paciente los exagera con el fin de obtener algún tipo de beneficio.

Algunos indicadores de DISIMULACION.

-Nos encontramos en un contexto médico-legal.
-Discrepancia entre lo objetivado en las pruebas y lo referido por el sujeto.
-Presencia de rasgos psicopáticos o trastorno antisocial o narcisista de la personalidad.
-Falta de cooperación durante la entrevista.


Algunos indicadores de sospecha de SIMULACIÓN o SOBRESIMULACIÓN:

-Existencia de un beneficio externo.
-Discrepancia entre las pruebas médicas objetivas y la valoración subjetiva.
-Baja adherencia a las prescripciones médicas y el tratamiento médico o psicológico. 
-Incongruencia entre signos y síntomas presentados con el curso previsible de la patología en cuestión.
-La frecuencia, intensidad o duración de los síntomas excede con mucho lo usual en dicha patología.
-La duración del tratamiento es muy por encima de lo esperable sin base etiológica que lo explique.
-Escasos o nulos avances terapéuticos o mejora rápida de unos síntomas cambiando por otros.
-Recidivas contingentes con la posible alta laboral.
-El paciente "predice" su empeoramiento o su falta de mejoría.

Si observamos su conducta hay posibilidad de que una persona esté actuando de manera engañosa cuando existen varios de estos signos:

-El tono de vos es más elevado.
-Se comienza a poner a la defensiva.
-Se realizan menos movimientos de piernas y pies.
-Se realizan más pausas durante el discurso.
-No se recuerdan cosas o se dan excesivas explicaciones.
-Hay mayor actividad neurovegetativa; Aumenta la respiración, puede aparecer sudor, manos frías, taquicardia, aumento de la pupila...
-Hay discrepancia entre la emoción manifestada verbalmente y la expresión facial asociada a esa emoción.
-Se tapa la boca.
-Aparece picor en diferentes zonas del cuerpo.
-Se frota los ojos.

*Es importante evitar la interpretación aislada de lo hechos.





jueves, 15 de marzo de 2018

EL PERFECCIONISTA. El control como un seguro de vida.

El individuo con PERSONALIDAD ANANCÁSTICA o coloquialmente llamado "PERFECCIONISTA", es aquella persona que presenta rasgos de personalidad como hiperresponsabilidad, tendencia al control y la previsión, perfeccionismo y minuciosidad, fácil frustración, vivenciando antes lo que falta por hacer que lo que ya está hecho y exagerada atención al que pensarán los demás de él.

Hoy en día vivimos en una sociedad cada día más competitiva, donde parece que si no eres de los mejores no tienes cabida. Donde todo es para "ya", y en donde la información corre tanto que parece que nos quedamos atrás. Todo esto entre otras cosas hace que cada día nos sintamos más inseguros y en ciertas personas aparezcan conductas para compensar tanta inseguridad, como la perfección a la hora de realizar una tarea.

La personalidad anancástica está emparentado con el espectro psicopatológico obsesivo, y aunque puede haber una tendencia o cierta heredabilidad el que finalmente decide es el ambiente.

En estas personas el control es como un seguro de vida. La necesidad de control es muy frecuente y dicha necesidad tiene sus raíces en la inseguridad. Necesitan comprobar que están a salvo del error, de amenazas presentes o futuras y de perder el control. Todo lo que piensan que "quieren hacer" lo transforman en "debo de hacer", y cuando encuentran algún tiempo libre les produce una gran ansiedad y creen que deben aprovecharlo adelantando trabajo o haciendo alguna tarea que desde su punto de vista sea productiva. Identifican el ocio con perder el tiempo.

Finalmente todo este desgaste les lleva a acudir a consulta, pudiendo mostrar fuerte malestar, afecto negativo, ansiedad e incluso sintomatología depresiva.

Por otro lado, ALGUNOS EJERCICIOS que puede ir haciendo para no llegar a ese punto son;

1. Proponerse hacer alguna cosa al día no bien del todo o no como la hacían antes.
2. Saltarse la puntualidad en unos pocos minutos,
3. Delegar responsabilidades en los demás. Si salimos a comer o cenar que sean otros los que decidan el restaurante o el lugar.
4. No anticipar hechos. Anotar sus predicciones y observar si el resultado final es el esperado o si no se han cumplido.
5. No dirigir la conducta ajena y no hacer favores que no se le han pedido.
6. Acuda a pasar un rato con los amigos una vez por semana sin pretender hacer algo concreto, simplemente dejarse llevar sin hacer nada.